jueves, 27 de abril de 2017

Viernes 21 de Abril - Jornada Cuentos desde el Regazo

Esta bonita iniciativa que nos ha propuesto la EI Rayuela ha sido una experiencia genial.

Nos hemos juntado papás, mamás y niñ@s de dos grupos muy diferentes, pero con un mismo objetivo: estar con nuestros hij@s, disfrutando y aprendiendo al mismo tiempo, creciendo con ellos y compartiendo experiencias con las demás familias.

Tanto Tres-Teca como Ubuntu han estado muy participativos durante la tarde, sin parar de contar cuentos. Algunos, conocidos por todos, pero otros que no habíamos visto nunca y nos han gustado mucho. Sobre todo yo me quedo con la experiencia de cada uno de nosotros contando cada cuento y es que no tiene nada que ver cada persona contando la historia. Alguno seguro que ha cogido ideas para contar un cuento como se ha contado el día de hoy.

Para empezar, Diana se ha puesto el "traje" de cuentacuentos y, tras una breve cuña publicitaria de Pokimokilandia nos ha contado los primeros cuentos con interpretación incluida. Después ha habido un poco de todo, ¡¡incluso teatrillo de marionetas!! con Jorge y Luis, y el ya conocido cuento de "¿Puedo mirar tu pañal?".

De la parte de Ubuntu tampoco han parado de animarse y nos han contado versiones de garbancito y Veo veo entre otros. Además, los peques también han ayudado a contar algún cuento, como por ejemplo Emma, que ella solita se ha arrancado con el cuento de Luna que nos ha encantado. También hemos estrenado algún cuento nuevo como por ejemplo, "Los animales viajan" que ha contado Marta.

Después de una hora contando cuentos que se nos ha pasado volada, ha tocado despedirse. Los peques se han portado fenomenal y han estado muy atentos y participativos con los cuentos.

Esperamos un pleno de papás y mamás para la próxima vez para que tod@s podamos disfrutar de estos momentos. Muchas gracias a tod@s!!!



lunes, 3 de abril de 2017

Finde rural pequeteco!

El puente del día del Padre, la comunidad pequeteca ha hecho las maletas y se ha marchado dirección Segovia! A una encantadora casita rural en la localidad de Tizneros.

Los primeros expedicionarios desembarcaron el viernes por la tarde, recogieron las llaves y colocaron el camión de comida a domicilio que nos trajo Mercadona. Nuestros niños lo dieron todo, y algunos, no se pudieron dormir hasta bien entrada la noche por la emoción y excitación del momento.

Al día siguiente, cada uno va a amaneciendo según le va viniendo. Desayuno rico y paseo matutino al parque del pueblo, a la vez que aprovechamos para conocer las afueras del pueblo donde pastaban las vacas y nadaban los patos y tortugas en un estanque verde. Los peques disfrutaron con estas actividades e hicieron suficiente hambre para la barbacoa que nos esperaba. Por la tarde, después de un poquito de siesta, volvemos al prado a jugar al "frisby" y bajar un poco la comida. La noche fue tranquila, nuestros peques cenaron todos juntos en su espacio y vieron una peli infantil, antes de ir a la cama.

Sobrevivimos a la segunda noche rural, unos más que otros. El domingo por la mañana, lo empleamos en visitar los jardines y fuentes que forman el palacio de La Granja de San Ildefonso. Disfrutamos del clima templado que nos acompañó todo el finde, mientras esperábamos a nuestros visitantes domingueros; Cristian, Marta, Aitor y Elena, más otras tres criaturas. Hoy tenemos de menú cordero y cochinillo asado al horno, para 16 adultos y 8+2 niños, con guarnición de patatas y ensalada. Todo riquísimo y muy recomendable. Por la tarde, visitamos un corral con ovejas, corderillo, vacas, terneros, conejos, perros mastines y un búfalo!. Sí, un búfalo enormeee! Después de un día intenso y lleno de emociones, nos disponemos a volver a nuestro refugio rural a un merecido descanso.

Finalmente, llegamos al tercer día y tenemos que abandonar la casa. Hemos disfrutado de tres días impresionantes, tanto por el tiempo que nos ha hecho, como por nuestras vivencias. Nuestros peques han crecido y han aprendido mucho en convivencia. Hemos disfrutado del entorno, visitado alguno de sus lugares más bonitos y saboreado su gastronomía con amigos y con nuestras familias. Qué más se puede pedir?